Elige a tus ladrones de tiempo
Marca las apps que te secuestran el día: redes, vídeos, juegos. A partir de ahora, abrirlas cuesta saldo del banco de tiempo.
1 sentadilla →
1:00 de pantalla
Bloquea las apps que te comen el día y convierte cada repetición en minutos de pantalla. La cámara cuenta tus sentadillas; tu saldo decide cuánto scroll te puedes permitir.
No vamos a darte otro sermón sobre el tiempo de pantalla. Vamos a ponerle precio. Esto es lo que cuesta una tarde de scroll, al cambio:
De repente, dos horas y media parecen muchísimo. Esa es la idea.
Nada de fuerza de voluntad infinita ni retiros digitales. Un intercambio simple que tu cerebro entiende a la primera.
Marca las apps que te secuestran el día: redes, vídeos, juegos. A partir de ahora, abrirlas cuesta saldo del banco de tiempo.
Apoya el móvil, colócate frente a la cámara y entrena: cada repetición válida suma tiempo. ¿Día sin cámara? Los pasos también cotizan.
Al entrar en una app bloqueada, el contador corre. Cuando el saldo llega a cero, se acabó el scroll — hasta la próxima serie.
La detección de pose analiza tu postura en el propio dispositivo y solo cuenta las repeticiones bien hechas. Tú eliges la dificultad: cuanto más alta, más caro sale cada minuto.
Tarifas con la dificultad que viene de serie. ¿Quieres sufrir? En «Muy difícil» la sentadilla paga 15 segundos.
La pose se analiza en tiempo real dentro de tu móvil: ni un fotograma sale del dispositivo. Tampoco leemos el contenido de tu pantalla — solo detectamos qué app se abre. Nadie te ve entrenar en pijama.
Saldo, historial y movimientos claros. Si no hay minutos, no hay scroll: se acabaron los «cinco minutitos más».
Cinco niveles por ejercicio. Cuanto más alto, más caro te sale cada minuto de pantalla.
¿Necesitas esa app de verdad? Cada app bloqueada tiene una pausa de 15 minutos. Gástala con honor.
Cada día que entrenas, el fuego crece. Romper una racha duele más que las agujetas.
Poder, puedes: desinstalar siempre estará a un par de toques. Pero la detección valida la postura completa — media sentadilla no cuenta — y si al final haces 20 flexiones para engañar a una app, las 20 flexiones te las llevas puestas igual. Aquí no hay forma de perder.
Para eso existe la pausa de 15 minutos por app. Y recuerda que solo se bloquea lo que tú marques: el correo del trabajo o la app del banco pueden quedarse fuera de la lista.
Nada, porque nunca lo tenemos. La detección de pose se ejecuta en tu dispositivo y el vídeo no sale de ahí. Tampoco leemos lo que aparece en tu pantalla: solo detectamos qué app se abre para saber si está en tu lista de bloqueadas.
En Android usa el servicio de accesibilidad para interceptar la app en cuanto se abre; en iOS se apoya en Screen Time. La propia app te guía en la configuración — son un par de minutos y se hace una sola vez.
Empiezas con una prueba gratuita; después, suscripción mensual o anual. Bastante más barata que todo el tiempo que vas a recuperar.
Descárgala, elige tus apps y ponles tarifa. El primer día ya se nota.
Prueba gratuita · Android e iOS · 18 idiomas